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22 agosto 2026

Expertos en finanzas revelan cuánto dinero debes tener ahorrado para evitar vulnerabilidades económicas

¿Sabías que el 90% de los españoles no podría mantenerse más de 6 meses con sus ahorros? Descubre cómo construir un colchón financiero seguro.

Expertos en finanzas revelan cuánto dinero debes tener ahorrado para evitar vulnerabilidades económicas

En la actualidad, el ahorro se ha convertido en un desafío para muchos hogares. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) en el primer trimestre de 2026, la tasa de ahorro de los hogares españoles cayó al 11,3%, su nivel más bajo en tres años. Esta situación plantea una pregunta crucial: ¿cuánto dinero debemos ahorrar para estar realmente seguros financieramente?

Dos expertos en finanzas, Juan de Ávila y Juan Conde han compartido sus perspectivas sobre este tema en recientes intervenciones públicas. Ambos coinciden en la necesidad de tener un fondo de emergencia que cubra entre seis meses y un año de gastos, aunque sus enfoques difieren en cuanto a la flexibilidad para alcanzar este objetivo.

La importancia de un colchón financiero

Juan de Ávila ha sido muy claro en su postura: «Eres pobre. Si no tienes 12 meses de tus gastos en ahorros, no puedes tomarte unas vacaciones». Su mensaje, aunque contundente, busca resaltar la vulnerabilidad económica que enfrentan muchas personas al no tener un colchón financiero suficiente.

Según una encuesta del Banco de España solo el 57% de las personas entre 18 y 79 años podría sostener su consumo durante más de seis meses, mientras que un 6% no podría hacerlo ni siquiera por una semana. Esto subraya la necesidad de tener un fondo de emergencia que cubra, al menos, seis meses de gastos.

Para una persona con gastos mensuales de 1.500 euros, esto significaría tener ahorrados entre 9.000 y 18.000 euros. Aunque esta cantidad puede parecer abrumadora, De Ávila insiste en que es esencial para evitar endeudamientos y mantener la estabilidad financiera.

Un enfoque más flexible

Por otro lado, Sofía otra experta en finanzas personales, propone un enfoque más flexible. «No estoy diciendo que esté bien. Estoy diciendo que a eso tendríamos que aspirar, pero somos humanos», afirma. Su idea es compatibilizar la seguridad financiera a largo plazo con metas alcanzables en el corto plazo.

Sofía sugiere que, en lugar de renunciar a todos los placeres, es importante ahorrar para metas cercanas, como unas vacaciones o una compra que nos ilusione. «Si nosotros no cumplimos pequeñas metas de corto plazo, mejor que tu meta sea irte de vacaciones sin endeudarte», explica.

Esta perspectiva reconoce la importancia de crear hábitos financieros sostenibles, donde el ahorro no sea visto como una privación, sino como una herramienta para alcanzar tanto objetivos a corto como a largo plazo.

El problema de la planificación financiera a largo plazo

Uno de los mayores desafíos en la planificación financiera es pedir a las personas jóvenes que piensen en necesidades que tendrán dentro de décadas. Sofía recuerda que muchos jóvenes no tienen práctica en cumplir metas financieras antes de pensar en su jubilación.

«Todavía no se han ido a unas vacacioncitas. Todavía no han hecho esa salida o esa compra que les hizo ilusión», comenta. Por ello, sugiere que es importante que las personas experimenten el éxito del ahorro en metas cercanas antes de enfocarse en objetivos a largo plazo.

Ambas posiciones terminan encontrando un punto común: crear hábitos financieros exige motivación y capacidad para mirar más allá del presente. «Sí, tiene que haber una motivación», reconocen. La perspectiva de futuro es clave para una buena gestión financiera.

Juan Conde por su parte, advierte que el 90% de los españoles no podría vivir entre 3 y 6 meses solo con sus ahorros. Su recomendación es tener un fondo de emergencia que cubra, al menos, tres meses de gastos.

Conde identifica tres comportamientos clave para una buena administración financiera: tener un presupuesto claro apartar dinero para ahorrar e invertir antes de gastar, y evitar las compras impulsivas. «Las personas que administran bien su dinero hacen tres cosas: tienen un presupuesto claro, apartan dinero para ahorrar antes de gastar, y evitan las compras compulsivas», explica.

La regla 50/30/20 es una referencia habitual para organizar las finanzas domésticas. Este sistema reserva el 50% de los ingresos netos para necesidades básicas, otro 30% para deseos y ocio, y el 20% restante para ahorro. Aunque esta distribución puede ajustarse según las circunstancias económicas de cada hogar, el objetivo es adquirir el hábito de ahorrar y aumentar la cantidad cuando sea posible.

Sin embargo, sus enfoques difieren en cuanto a la flexibilidad y la motivación para alcanzar este objetivo. Lo claro es que, sin importar el método, el ahorro es la clave para una vida financiera segura y estable.

Autor

Marta Ruiz