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29 agosto 2026

Intervención cambiaria histórica: Japón gasta 15,4 billones de yenes en agosto

Japón realizó la mayor intervención cambiaria de su historia para sostener el yen, gastando 82.930 millones de euros en agosto

Intervención cambiaria histórica: Japón gasta 15,4 billones de yenes en agosto

En un esfuerzo sin precedentes, el Ministerio de Finanzas de Japón ha confirmado que destinó 15,4 billones de yenes (equivalente a 82.930 millones de euros) en operaciones de mercado de divisas durante el mes de agosto. Esta cifra récord busca contener la depreciación del yen que alcanzó mínimos no vistos desde 1986 frente al dólar estadounidense.

Las operaciones se llevaron a cabo entre el 30 de julio y el 26 de agosto aunque las fechas exactas de cada intervención serán detalladas en un informe trimestral. Las autoridades japonesas revelaron una acción coordinada con Estados Unidos entre el 30 y 31 de julio tras alcanzar el dólar los 164 yenes su máximo en casi 40 años.

Un esfuerzo sin precedentes para estabilizar la moneda

Esta intervención marca la segunda ocasión en 2026 en que Japón actúa en el mercado cambiario. En mayo el país ya había destinado 11,73 billones de yenes (63.170 millones de euros) para defender su moneda. Anteriormente, en mayo de 2026 las autoridades japonesas gastaron 9,78 billones de yenes (52.670 millones de euros), y en octubre de 2026 la cifra fue de 6,349 billones de yenes (34.190 millones de euros).

La depreciación del yen ha generado un dolor de cabeza económico para Japón, ya que encarece la compra de insumos clave y energía en el exterior. La energía de Japón proviene casi en su totalidad de importaciones, con un 95% proveniente de Medio Oriente lo que lo expone a posibles cortes de suministro por tensiones bélicas.

El impacto de las intervenciones en el mercado global

El Banco de Japón realizó una intervención el 30 de julio por 9,6 billones de yenes superando el pico diario anterior de 6,3 billones registrado el 30 de abril. Esta operación incluyó una intervención conjunta con Estados Unidos un hecho atípico que refleja la gravedad de la situación.

Las intervenciones han logrado rebotes temporales en la cotización del yen, pero los factores que favorecen al dólar, como la brecha de tasas de interés entre ambos países, continúan presionando la moneda japonesa. El Banco de Japón mantuvo las tasas invariables en julio, aunque los mercados prevén un 65% de posibilidades de un alza en septiembre.

La venta de activos denominados en el extranjero, principalmente bonos del Tesoro de Estados Unidos para comprar yenes ha reducido las reservas de divisas de Japón. En mayo de 2026 estas reservas cayeron aproximadamente 77.000 millones de dólares hasta unos 1,31 billones de dólares.

El futuro del yen en un mercado globalizado

La principal dificultad para Japón reside en que las intervenciones pueden cambiar temporalmente el precio del yen, pero no eliminan los incentivos económicos que favorecen la tenencia de dólares. La diferencia entre las tasas de interés de los bonos gubernamentales de Estados Unidos y Japón hace que los activos en dólares resulten más atractivos para los inversores.

Mientras esta brecha permanezca abierta, el capital mantendrá razones para salir de posiciones denominadas en yenes y dirigirse hacia instrumentos estadounidenses. La compra oficial de yenes puede frenar el ritmo de depreciación o provocar un rebote, pero la presión tiende a regresar cuando los operadores vuelven a concentrarse en las tasas, los rendimientos y las perspectivas relativas de ambas economías.

Autor

Marta Ruiz