Kazajistán, que una vez fue un referente mundial en minería de criptomonedas está tomando medidas audaces para recuperar su posición en el mercado global. Tras un auge inicial que colapsó por problemas energéticos, el gobierno ha anunciado una exención fiscal de tres años para incentivar la repatriación de criptoactivos y revitalizar el sector.
El decreto presidencial firmado por Kassym-Jomart Tokayev busca trasladar aproximadamente 1 millón de carteras de criptomonedas desde plataformas extranjeras hacia exchanges nacionales con licencia. Esta medida no solo busca atraer inversión, sino también resolver los desafíos energéticos que llevaron al colapso del sector minero en 2026.
El auge y caída de la minería en Kazajistán
Tras la prohibición de la minería de Bitcoin en China en 2026, Kazajistán se convirtió rápidamente en el segundo mayor centro minero del mundo, solo por detrás de Estados Unidos. Sin embargo, el éxito inicial fue efímero. La demanda energética de los mineros, que llegó a consumir un 8% de la producción eléctrica nacional saturó la envejecida red eléctrica del país.
Las autoridades respondieron con una regulación más estricta lo que llevó a la marcha de muchos mineros al extranjero y a la proliferación de operaciones ilegales. A pesar de esto, Kazajistán nunca prohibió totalmente la minería, manteniendo abierta la posibilidad de un retorno futuro.
Incentivos fiscales y soluciones energéticas
El nuevo decreto ofrece una exención del impuesto sobre la renta personal durante tres años para los ingresos procedentes de operaciones con activos digitales. Esta medida busca atraer a los inversores a plataformas nacionales reguladas, siempre que los activos no estén vinculados a fraudes, blanqueo de capitales o servicios cripto no autorizados.
Para abordar el problema energético el decreto permite el uso de gas asociado de yacimientos petrolíferos no necesario para el Estado, destinándolo a la generación de electricidad para la minería. Esto amplía las opciones de los mineros más allá de la red eléctrica nacional.
Reacciones del sector
Nurkhat Kushimov, director general de Binance Kazajistán, considera que el incentivo fiscal es la medida más importante del decreto. «Se trata de un incentivo fuerte para que los usuarios elijan jurisdicciones reguladas y las plataformas que operan en ellas», declaró Kushimov.
Bakhytzhan Kenzhebayev, presidente de la Asociación kazaja de Fintech, IA e Industria Cripto, destaca que la medida despeja una de las principales dudas de los inversores: cuándo y sobre qué base nace la obligación tributaria. Sin embargo, advierte que la efectividad dependerá de la claridad legal y de la capacidad de aplicar sanciones a quienes operen sin licencia.
El futuro de la criptoindustria en Kazajistán
La decisión de Tokayev coincide con los esfuerzos del país por diversificar su economía y atraer inversión en tecnología. Kazajistán busca posicionarse como un centro regional para criptomonedas y blockchain siguiendo el ejemplo de otros países como Emiratos Árabes Unidos, Hong Kong y Singapur.
El decreto entrará en vigencia de inmediato, aunque los detalles sobre su implementación aún no se han publicado. Se espera que el gobierno emita guías adicionales para aclarar el alcance de la exención y garantizar el éxito de esta iniciativa.



