En un movimiento sin precedentes, Meta ha acordado implementar cambios significativos en sus plataformas Facebook e Instagram como parte de un acuerdo de US$ 18.000 millones con decenas de estados de EE.UU. Este acuerdo surge en respuesta a las acusaciones de que las plataformas de la empresa han contribuido a una crisis de salud mental entre los jóvenes.
El acuerdo, que incluye la supervisión de un auditor independiente marca un punto de inflexión en la regulación de las redes sociales. Sin embargo, su impacto real en el modelo de negocio de Meta y en la industria
Cambios clave para proteger a los adolescentes
Entre las modificaciones más destacadas se encuentra un límite diario de dos horas en el uso de Facebook e Instagram para usuarios de entre 13 y 17 años. Además, se implementará un modo nocturno que bloqueará el acceso a las aplicaciones desde la medianoche hasta las 6 a.m., y un modo escolar que limitará las notificaciones durante el horario de clases.
Meta también desactivará de forma predeterminada el recuento de Me gusta en el contenido de los adolescentes y los filtros de belleza de maquillaje extremo. Los usuarios jóvenes tendrán la opción de desactivar la reproducción automática de videos y seleccionar un feed que no se base en recomendaciones algorítmicas.
Reacciones y críticas al acuerdo
Aunque algunos defensores de la seguridad en línea han calificado el acuerdo como transformador otros critican que no va lo suficientemente lejos. Por ejemplo, aunque los adolescentes pueden optar por un contenido no algorítmico, la opción predeterminada sigue favoreciendo el modelo de negocio de Meta.
Lori Schott, miembro fundadora de Parents RISE! expresó que los cambios son un avance en la dirección correcta pero lamentó que Meta no los haya implementado antes sin necesidad de un litigio. Schott perdió a su hija, Annalee, por suicidio en 2026, y afirma que las plataformas de Meta mostraban contenido perjudicial a su hija.
El futuro de la regulación de redes sociales
El acuerdo también incluye cláusulas que apuntan directamente a competidores como TikTok y YouTube. Meta ha instado a estas plataformas a adoptar medidas similares, argumentando que las protecciones solo serán efectivas si la industria colabora.
Mientras tanto, la presión para que estas restricciones se extiendan más allá de EE.UU. ya ha comenzado. El gobierno del Reino Unido y la Unión Europea han expresado su interés en que Meta aplique estas protecciones en sus territorios.
Aunque el acuerdo representa un hito en la regulación de las redes sociales, su éxito dependerá en gran medida de la capacidad de Meta para implementar y hacer cumplir estos cambios. Solo el tiempo dirá si este acuerdo marcará el comienzo de una nueva era en la protección de la salud mental de los jóvenes en línea.



