El estratega de commodities de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, ha reiterado una predicción que genera debate: si el índice S&P 500 disminuye un 20 % y los bancos centrales adoptan una política más restrictiva, el precio de bitcoin podría descender hasta los 10.000 dólares. La observación, publicada el 16 de octubre de 2026, se sustenta en la relación histórica entre activos de riesgo y mercados de renta variable.
Al momento de redactar este artículo, Bitcoin cotiza alrededor de 82.000 dólares, cifra que representa una caída del 35 % respecto a su máximo histórico de 126.080 dólares alcanzado a principios de octubre de 2025. Un movimiento hasta 10.000 dólares implicaría una pérdida superior al 90 % desde ese pico, un escenario que pocos ciclos anteriores han reproducido desde niveles tan elevados.
Pronóstico de McGlone y condiciones clave
McGlone plantea dos requisitos esenciales para su escenario cataclísmico: una caída del 20 % del S&P 500 y una mayor dureza en la política monetaria, reflejada en el alza de los rendimientos de los bonos del Tesoro. Además, menciona que el oro ha superado los 5.000 dólares y que la correlación entre criptomonedas y acciones se ha reforzado desde 2009, lo que, según él, podría señalar el final de un largo rally de activos de riesgo.
El analista ha repetido el objetivo de los 10.000 dólares en varias ocasiones a lo largo de 2026 –en junio, julio, agosto y septiembre– siempre bajo la premisa de una reversión a la media y una fuerte conexión con los mercados bursátiles. En 2025, cuando Bitcoin rondaba o superaba los 100.000 dólares, McGlone intensificó su argumento, señalando que la relación con el S&P 500 era más evidente que nunca.
Respuesta del ecosistema on-chain
Los críticos no se han quedado callados. Ki Young Ju, fundador de CryptoQuant, recordó que los ETF spot de Bitcoin han absorbido 58.000 millones de dólares y que empresas con tesorerías propias acumulan alrededor de 1,3 millones de BTC. Según sus cálculos, el costo medio on-chain situaría un soporte razonable en torno a los 30.000 dólares, mucho más alejado del nivel de 10.000 dólares propuesto por McGlone.
Para que el precio alcanzara los 10.000 dólares, la ratio MVRV tendría que caer a 0,2, cifra inferior al peor suelo histórico de 0,6. Esto implicaría que los poseedores de largo plazo, que han sobrevivido caídas del 75 % en ocasiones anteriores, entraran en pánico simultáneamente y liquidaran sus posiciones, un movimiento considerado poco probable por la mayoría de analistas.
Implicaciones para inversores y perspectiva técnica
Desde el punto de vista técnico, algunos traders observan patrones recurrentes: los rallies de fin de semana y correcciones los lunes. El analista conocido como Killa destaca esta tendencia, mientras que Michael van de Poppe describe el gráfico actual como «no está nada mal» y sugiere que la próxima fase podría ser alcista después de tocar mínimos significativos.
Para los ahorradores que mantienen una pequeña exposición a Bitcoin, la diferencia entre un desplome a 10.000 dólares y uno a 30.000 dólares puede ser decisiva en la composición total de la cartera. Un 5 % de posición en BTC que pierda un 87 % impactaría apenas un 4 % del patrimonio total, mientras que una exposición del 30 % absorbería casi un tercio del valor total.
En cualquier caso, el factor decisivo será la evolución de los flujos de los ETF y la postura de la Reserva Federal en sus próximas reuniones. Si los grandes fondos empiezan a retirar capital de forma sostenida, la discusión dejará de ser meramente académica y se reflejará en la cotización real del activo.



