Europa está en un momento crucial para sus telecomunicaciones. La Digital Networks Act (DNA)propuesta formalmente el 21 de enero de 2026busca modernizar el marco legal del sector y permitir a las empresas ganar escala e invertir en infraestructuras digitales avanzadas.
Esta reforma llega en un contexto donde el sector está intensificando el debate sobre la necesidad de un entorno que permita a los operadores europeos competir mejor a nivel global. La Comisión Europea señala que el sector sigue fragmentado en 27 mercados nacionaleslo que limita la capacidad de inversión, innovación y competencia de las empresas europeas.
La necesidad de escala en las telecomunicaciones europeas
El Consejo de Telecomunicaciones de la Unión Europea ha incluido en su agenda un informe sobre la Digital Networks Actdestacando la necesidad de que las empresas de telecomunicaciones europeas puedan consolidarse y crecer. Marc Murtrapresidente de Telefónicaha sido uno de los principales defensores de esta idea.
En la junta de accionistas de abril de 2026Murtra afirmó que «ha llegado el momento de que las grandes compañías de telecomunicaciones europeas puedan consolidarse y crecer para tener una escala que permita invertir, innovar y atraer talento de forma determinante». Más recientemente, el 3 de junio de 2026en Barcelonainsistió en que Europa está «en una era de escala» y que, si quiere desarrollar tecnología propia, «necesitamos construir escalas».
Autonomía estratégica y dependencia tecnológica
Murtra también vinculó la necesidad de escala a una idea más amplia de autonomía estratégica. Según defendió, Europa debe reforzar sus capacidades para reducir dependencias excesivas en tecnologías críticas y ser capaz de desarrollar y controlar activos esenciales en ámbitos como las infraestructuras digitales, los semiconductores y la inteligencia artificial.
Telefónica ha sostenido que esta discusión no afecta solo al sector teleco, sino al conjunto de la economía europea. En su análisis sobre el informe State of Digital Communications 2026la compañía señalaba que las redes de alta capacidad sostienen la industria, la banca, el comercio, la sanidad, la educación y la defensa, y resumía esa idea con una fórmula directa: «sin redes, no hay inteligencia artificial, automatización industrial ni economía del dato».
El papel de las asociaciones del sector
Las asociaciones del sector también se han expresado en la misma línea. En febrero de 2026GSMA y Connect Europe advirtieron de que el sector europeo de telecomunicaciones sigue rezagado frente a otras economías desarrolladas en disponibilidad de infraestructuras digitales avanzadas y reclamaron una Digital Networks Act «audaz y preparada para el futuro».
Ambas organizaciones defendieron que la revisión de la política de competencia y de fusiones también es relevante por su impacto sobre la consolidación y la escala, y alertaron de que las redes siguen «infravaloradas y bajo presión» mientras la regulación vigente frena la inversión.
Connect Europe ha mantenido esa presión en 2026. En su nota sobre la revisión de las directrices europeas de fusiones, la asociación pidió que la política de competencia incorpore mejor variables como la inversión, la innovación, la escala y la capacidad industrial. Y en su Policy Summit del 2 de juniosituó el debate en términos muy similares a los que vienen planteando las grandes operadoras: la cuestión ya no es solo diseñar reglas, sino si esas reglas permiten a Europa «construir, invertir y competir a escala global».
Declaraciones de las grandes telecos europeas
La tesis también ha sido respaldada por otras grandes telecos europeas. En una declaración conjunta oficial de noviembre de 2026los consejeros delegados de Orange y Deutsche TelekomChristel Heydemann y Timotheus Höttgessostuvieron que un «tamaño crítico» en el sector digital es un requisito previo para el crecimiento económico, la competitividad y la inversión en innovación y capacidades tecnológicas.
Ambos reclamaron además un «entorno regulatorio más amistoso con la inversión» y una Digital Networks Act más ambiciosa. La reforma busca no solo modernizar el marco legal, sino también reforzar la competitividad y la inversión en infraestructuras digitales avanzadas y resilientes.



