En un mundo donde el dinero sigue siendo un tema tabú, Leo Piccioli, economista y autor, está rompiendo barreras y enseñando a las nuevas generaciones la importancia de la alfabetización financiera. Su libro Finanzas: lo que no te enseñaron en la escuela (El Ateneo, 2026) es un testimonio de su compromiso con la educación financiera y su deseo de empoderar a los jóvenes.
Piccioli, ex CEO y emprendedor, ha encontrado su verdadera pasión en enseñar a otros el arte de las finanzas. Su newsletter CEO en camiseta cuenta con miles de seguidores, y su enfoque práctico y accesible ha resonado con muchas personas. En una entrevista con Ticmas, Piccioli compartió sus experiencias y perspectivas sobre la educación financiera.
La importancia de la educación financiera
La alfabetización financiera se considera un derecho universal sostenible y forma parte de la Agenda 2030, el plan de acción global adoptado por 193 países en las Naciones Unidas en 2015. Piccioli enfatiza que entender de finanzas personales es crucial para tener poder sobre la propia autonomía y bienestar. Su libro propone ejercicios que van más allá de la lógica y la matemática, apuntando a entender los propios valores y impulsando a las preguntas con gráficos simples pero efectivos.
Desde la escalera de la independencia financiera hasta el método de las tres preguntas, incluyendo el temido ¿Realmente lo necesito? el libro de Piccioli ofrece una Guía práctica para repensar la relación con el dinero. También incluye datos curiosos, testimonios y la posibilidad de volver sobre la propia lectura y acciones como una autoevaluación. Desde el ahorro como la base de la fortuna hasta el dinero como forma de felicidad y libertad, el autor propone un recorrido que ayuda a los más jóvenes —y no tanto— a tomar el control de sus finanzas.
La vulnerabilidad de no saber
Piccioli comienza su libro con un mensaje fuerte: No saber de finanzas no me hizo ignorante… me hizo vulnerable. En la entrevista, explicó que la diferencia principal entre ser ignorante y ser vulnerable es que el ignorante no sabe que no sabe, mientras que él, como economista graduado con honores en la UBA, pensó que sabía. Sin embargo, admitió que tomó muchas decisiones financieras que hoy tomaría de manera diferente.
Piccioli también compartió su experiencia en el mundo corporativo, donde trabajó con mucha gente que no aprovechaba su salario a fondo. Observó cómo las personas dejaban su dinero sin rentabilidad cuando podrían haber hecho un montón de cosas que les pagaba interés. Su objetivo con el libro es elevar el piso de la educación financiera, ayudando a las personas a tomar decisiones más razonables y, en última instancia, mejorar su situación financiera.
La educación financiera en las escuelas
Piccioli cree que la educación financiera debería comenzar a una edad temprana. Los niños aprenden sobre el dinero observando el comportamiento de sus padres, desde cómo reaccionan ante el resumen de la tarjeta de crédito hasta las restricciones presupuestarias familiares. Su libro, recomendado a partir de los 16 años, puede leerse incluso a partir de los 13 o 14 años y tiene la particularidad de incluir un gráfico importante para las conversaciones intrafamiliares sobre cómo cada uno ve el dinero como algo distinto.
En cuanto a la educación nacional, Piccioli reconoce que hay una mejora, pero aún hay mucho por hacer. Los sistemas educativos tardan más en cambiar que los individuos, y los ministerios de educación tienen que tomar decisiones difíciles sobre qué enseñar y qué dejar de lado. Sin embargo, está convencido de que la educación financiera es una herramienta poderosa para mejorar la vida de las personas.


