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15 mayo 2026

La compra en México convierte a Cox Energy en un actor global con mayor apalancamiento

La operación en México ha convertido a Cox Energy en una utility de mayor escala; la confianza en Enrique Riquelme y el potencial del pipeline contrastan con un apalancamiento notablemente superior

La compra en México convierte a Cox Energy en un actor global con mayor apalancamiento

El grupo Cox Energy ha experimentado una transformación significativa después de incorporar los activos de Iberdrola México a su cartera. Lo que originariamente era una compañía centrada en proyectos renovables y plantas desalinizadoras en Latinoamérica ha pasado a ser un actor mucho más relevante en el sector energético, con un marcado incremento de tamaño y complejidad operativa. Al frente de este proceso figura Enrique Riquelme, cuyo liderazgo es uno de los factores que los gestores citan como motivo principal para mantener posiciones en la empresa.

Los inversores profesionales han revisado su tesis de inversión: ya no se trata solo de valorar activos verdes y proyectos en desarrollo, sino de integrar un negocio de suministro y generación con contratos industriales a largo plazo en México. Esa nueva realidad ofrece mayor visibilidad de caja pero también implica retos financieros y de ejecución que condicionarán el recorrido de la acción en los próximos trimestres.

Qué supone la adquisición en México

La operación, valorada en alrededor de 4.000 millones de dólares, multiplica el tamaño de Cox y la reorienta hacia un modelo más parecido al de una utility internacional de infraestructuras energéticas. Los activos incorporados suman una cartera de generación cercana a los 2,6 GW y un negocio de suministro cualificado con más de 500 clientes industriales, lo que aporta contratos y flujos de ingresos de largo plazo. Según análisis del bróker Alantra, la integración supone un cambio estructural que incrementa la repetitividad de los cobros y la estabilidad del EBITDA.

Por qué los gestores confían en el equipo

Para muchos fondos, la apuesta no es únicamente por los activos comprados, sino por el equipo directivo liderado por Enrique Riquelme y el consejo. Gestores como José Lizán, desde RReto Magnum Sicav, apuntan que la inversión inicial se hizo por la capacidad del equipo para ejecutar operaciones complejas y escalar la compañía: no se esperaban un proyecto modesto, sino una ambición clara de crecimiento. Además, la colocación exitosa de bonos por más de 2.000 millones de dólares con una demanda superior a 8.000 millones ha reforzado la percepción de mercado sobre la solidez del plan financiero.

El valor del pipeline

Una parte esencial de la tesis alcista reside en la cartera de proyectos prevista por Iberdrola México y que, según gestores, no pudo desarrollar por tensiones políticas previas. El concepto de pipeline aquí alude a proyectos futuros con potencial para generar valor adicional en el capital social. Los analistas sostienen que ejecutar entre el 20% y el 25% de ese pipeline podría liberar un valor significativo en equity, lo que explicaría la confianza de quienes ven la operación como una inversión con horizonte de desarrollo.

Riesgos financieros y vías de mitigación

El principal riesgo explícito en la operación es el aumento del apalancamiento. Tras la integración de México, la ratio deuda neta/EBITDA podría pasar de aproximadamente 1,75x a un entorno cercano a las 5x, un nivel que supera el de muchas utilities europeas conservadoras. Este salto eleva la sensibilidad del valor a la ejecución operacional y a las condiciones de mercado, obligando a Cox a demostrar capacidad de generación de caja y de gestión activa del balance.

Estrategias para reducir la deuda

Los planes para atenuar ese riesgo incluyen la venta selectiva de activos no estratégicos, la rotación de cartera y la puesta en marcha de proyectos con retorno rápido de caja. Los gestores esperan que las primeras desinversiones puedan materializarse en plazos relativamente cortos, lo que, unido a la generación orgánica y a la posible monetización de proyectos del pipeline, permitiría rebajar el apalancamiento en futuros trimestres. El mercado ha mostrado apetito por la deuda emitida, lo que facilita opciones de refinanciación si la ejecución es la prevista.

En síntesis, la historia de Cox Energy es ahora la de una compañía que ha escalado rápidamente gracias a una adquisición transformadora en México. El nuevo tamaño ofrece mayor recurrencia de ingresos y una base industrial importante, pero también aumenta la exposición financiera. Para muchos inversores la clave seguirá siendo la confianza en el top management y en su capacidad para ejecutar el desarrollo de proyectos, rotar activos y reducir la deuda en los próximos trimestres.

Autor

Susanna Cardinale

Susanna Cardinale halló una serie de cartas de época en el fondo parroquial de Verona, fuente para un reportaje sobre la memoria de la ciudad; colaboradora histórica que redacta dossiers y guías temáticas. Estudió literatura y participa en lecturas públicas en las librerías veronesas.