La Airef ha revisado a la baja su escenario macroeconómico y ha lanzado una advertencia clara: la activación de la cláusula de escape vinculada al gasto en Defensa resolvió el cumplimiento de las normas europeas de forma puntual, pero no elimina la necesidad de ajustes estructurales. En su análisis del Informe de Progreso Anual del Plan Fiscal Estructural de Medio Plazo remitido a la Comisión Europea, el organismo recalca que España debe preparar medidas adicionales para no incumplir las limitaciones del marco fiscal comunitario.
Según la institución, la decisión de excluir del cómputo los recursos redirigidos al refuerzo de capacidades militares –en torno a 10.500 millones de euros utilizados el año anterior para alcanzar el objetivo del 2% del PIB de gasto en Defensa– permitió declarar el cumplimiento en 2026. No obstante, esa maniobra reduce considerablemente los márgenes que quedan para los ejercicios siguientes y sitúa a las finanzas públicas al límite de lo permitido por la normativa comunitaria.
Necesidad de ajustes y cuantía estimada
La Airef evalúa que, incluso con la cláusula en vigor, harán falta medidas equivalentes a 15.000 millones de euros repartidos entre 2027 y 2028 para respetar las reglas sobre incremento neto del gasto. En términos de intensidad, el ajuste exige alrededor de 10.000 millones de euros en 2027 y otros 5.000 millones de euros en 2028, lo que la autoridad traduce en una necesidad de corrección de 0,6 décimas de PIB en 2027 y 0,3 décimas de PIB en 2028, según explicó Ignacio Fernández Huertas, director de la división presupuestaria de la Airef.
¿Qué implican esos recortes?
El esfuerzo puede concretarse en combinaciones de subida de impuestos y/o recorte del gasto público, afectando potencialmente a políticas sociales, inversión y servicios. La autoridad advierte que dicha corrección tendrá que acometerse en un entorno externo más adverso y con un crecimiento interno más moderado, lo que complica la calibración política de las medidas.
Perspectivas de crecimiento y riesgos externos
La Airef ha reducido la previsión de crecimiento para 2026 del 2,3% al 2,2%, atribuyendo parte del ajuste al impacto internacional derivado del conflicto en torno a Irán y el posible cierre del Estrecho de Ormuz. El organismo estima que esas tensiones han restado ya tres décimas al avance del PIB y han elevado la inflación media anual en aproximadamente un punto hasta situarla en el 3,2%, tal como explicó Esther Gordo, directora de análisis económico de la Airef.
Escenario a medio plazo
En sus proyecciones, la institución prevé un frenado gradual: 2,0% en 2027, 1,9% en 2028 y una tendencia que llevaría el crecimiento hacia el 1,7% en 2030. Sin embargo, estas cifras están sujetas a riesgos significativos que podrían obligar a revisiones a la baja si se materializan escenarios adversos en el comercio global o en los suministros energéticos.
Factores de vulnerabilidad y recomendaciones
La Airef identifica varios factores que aumentan la incertidumbre: la posibilidad de escasez de queroseno para vuelos comerciales, con impacto directo sobre el turismo, la afectación al transporte de crudo y gas (cerca del 20% del comercio mundial por el Estrecho de Ormuz) y la paralización del comercio de fertilizantes, que repercute en la agricultura. Además, la institución apunta a la volatilidad de la política comercial de Estados Unidos y a cambios en aranceles como riesgos que pueden trasladarse a la economía española.
Advertencias internas
La institución que dirige Ins Olndriz subraya también riesgos domésticos: la sostenibilidad de las proyecciones demográficas depende de la política migratoria, mientras que el envejecimiento y las necesidades crecientes en Defensa, servicios públicos y pensiones presionan los gastos futuros. Por ello la Airef reclama tener previsiones macroeconómicas actualizadas y criticó la demora en la revisión del cuadro macro y en la presentación de unos nuevos presupuestos tras las sucesivas prórrogas de las cuentas de 2026.
Conclusión
En resumen, la activación de la cláusula de escape ofreció un alivio temporal, pero no resuelve de forma permanente el desafío fiscal. La Airef insiste en que sin medidas adicionales —y en un contexto internacional incierto— España afrontará la necesidad de ajustes significativos para cumplir con las reglas europeas y mantener la sostenibilidad de sus cuentas públicas.