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9 octubre 2026

Finanzas tokenizadas: el rol del sector público frente al privado

Tokenizar activos promete rapidez y mercados 24/7, pero el FMI advierte que sin reglas claras ni interoperabilidad el auge seguirá corto.

Finanzas tokenizadas: el rol del sector público frente al privado

Desde el manifiesto de 2008 que sugería un nuevo paradigma monetario hasta los debates actuales sobre la tokenización de bonos, acciones y depósitos, la idea de sustituir a los bancos centrales por sistemas digitales ha evolucionado. El creador de bitcoin bajo el seudónimo Satoshi Nakamoto, mostró que la tecnología subyacente —los libros de contabilidad distribuidos— podía servir para mucho más que una moneda críptica sin respaldo.

Hoy esas mismas herramientas se están probando en el mundo financiero tradicional, permitiendo que un activo sea representado como un token y transferido en tiempo real, sin la necesidad de intermediarios tradicionales. La promesa es clara: servicios financieros disponibles las 24 horas, costes operativos reducidos y mayor inclusión. Sin embargo, la realidad del mercado muestra que la adopción está lejos de ser global.

Datos actuales del mercado según el FMI

En su informe de estabilidad financiera de octubre, el Fondo Monetario Internacional estima que los activos tokenizados públicos excluyendo operaciones de recompra, suman alrededor de 65 000 millones de dólares. Las acciones tokenizadas representan apenas 2,3 mil millones y más del 70 % de ese volumen se concentra en dos plataformas: Ondo Finance y Backed Finance. Por otro lado, los repos de pensiones tokenizados alcanzan un promedio diario de 303 mil millones de dólares consolidándose como uno de los usos más concretos de la tokenización.

Una característica relevante es la actividad fuera del horario de negociación tradicional: más de la mitad de los intercambios de acciones tokenizadas se realizan cuando el mercado estadounidense está cerrado. Además, el 80 % de las transacciones involucran menos de una acción completa, lo que refleja la fuerte presencia de inversores minoristas y de ofertas fraccionadas. Esa fragmentación también se traduce en menor liquidez y una volatilidad aproximadamente 1,5 veces superior a la de los mercados tradicionales.

Retos regulatorios y prioridades del FMI

El FMI advierte que la tokenización, aunque reduce la necesidad de conciliaciones y aumenta la transparencia introduce nuevos riesgos tecnológicos y de infraestructura. Entre los peligros destacados están la rapidez de liquidación, que deja menos tiempo para gestionar liquidez, y la posibilidad de contagio mediante endeudamiento interconectado. Para mitigar esos riesgos, la institución internacional propone cuatro ejes críticos: seguridad jurídicaclaridad regulatoriainteroperabilidad y disponibilidad de activos de liquidación.

El principio de neutralidad tecnológica es esencial: la normativa debe aplicarse según la naturaleza del activo tokenizado (bono soberano, acción, depósito) y no según la plataforma empleada. Esto se resume en la consigna «misma actividad, mismo riesgo, mismas reglas». Asimismo, el FMI insiste en que los tokens de valores estén sujetos a la regulación de valores, los de depósitos a la normativa bancaria y los de pagos a la legislación de pagos, evitando así una fragmentación que reduzca la liquidez y aumente los riesgos de crisis.

En cuanto a supervisión, el organismo señala que los entes reguladores necesitan herramientas para controlar la custodia de tokens, la ejecución de smart contracts la liquidez intradía y la exposición a terceros. Mientras los riesgos actuales no se consideran sistémicos, la falta de un marco legal homogéneo podría convertirlos en una amenaza para la estabilidad financiera global.

En síntesis, la tokenización tiene el potencial de transformar la manera en que se negocian y liquidan los activos, pero su éxito dependerá de la capacidad de los estados y de los reguladores para crear un entorno jurídico claro, interoperable y tecnológicamente neutral. Solo así los mercados podrán aprovechar la velocidad y la apertura que prometen los activos tokenizados sin sacrificar la seguridad del sistema financiero.

Autor

Marta Ruiz